El acuerdo entre los gobiernos de Claudia Sheinbaum y Keiko Fujimori pone fin a uno de los periodos más complicados de la relación bilateral reciente.
Después de varios años de desencuentros, México y Perú decidieron restablecer sus relaciones diplomáticas y comenzar un proceso para recuperar plenamente sus vínculos institucionales.
La crisis bilateral estuvo marcada por las diferencias alrededor de la situación del expresidente peruano Pedro Castillo, cuyo arresto y proceso judicial fueron cuestionados por el gobierno mexicano.
Uno de los episodios más recientes del conflicto fue el asilo concedido por México a Betssy Chávez, situación que mantuvo suspendido el diálogo diplomático entre ambas naciones.
El otorgamiento de un salvoconducto para Chávez permitió encontrar una salida al conflicto y facilitó el acuerdo anunciado este viernes.
Aunque México mantiene su postura respecto a Castillo y Perú sostiene que en el caso de Chávez no existe persecución política, ambos gobiernos decidieron privilegiar la recuperación de sus relaciones diplomáticas.
Ahora, las cancillerías trabajarán en una hoja de ruta para reabrir las embajadas y avanzar hacia una nueva etapa de cooperación.