El alcalde que cortó el listón inaugural de un puente peatonal y se cayó al agua.
Un evento inaugural en un municipio rural de Chiapas se convirtió en el video más visto de las redes sociales luego de que el alcalde y su presídium cayeran al agua en pleno corte de listón. Al momento de la foto oficial, la pequeña tabla de madera que sostenía el puente peatonal cedió ante el peso de los funcionarios, lanzándolos directamente a las aguas del arroyo comunitario.
Los asistentes al evento pasaron del asombro a las carcajadas generalizadas en cuestión de segundos, mientras los escoltas y vecinos se apresuraban a sacar del agua a los empapados políticos. Afortunadamente, la profundidad del arroyo era de apenas medio metro, por lo que ningún miembro de la comitiva sufrió lesiones graves, más allá del susto y la ropa arruinada por el lodo.
El video del cómico momento fue grabado por varios pobladores con sus teléfonos inteligentes, alcanzando millones de reproducciones en TikTok y X a las pocas horas de haber sido publicado. Los usuarios de las plataformas no tardaron en bautizar la estructura como el "puente de papel", ironizando sobre la pésima calidad de las obras públicas construidas por la administración local.
Analistas de humor político señalaron que el incidente es una metáfora perfecta de la premura y la falta de planeación técnica con la que algunos alcaldes entregan obras inconclusas. El hecho de que la estructura colapsara en el preciso segundo de la inauguración oficial convirtió el acto de propaganda en un espectáculo de comedia involuntaria de alcance internacional.
Al día siguiente, el alcalde ofreció una conferencia de prensa vestido con ropa seca y tomando el incidente con buen humor, prometiendo construir un puente de concreto reforzado con vigas. Aseguró que la empresa constructora asumirá la totalidad de los costos de reparación y que sancionará a los supervisores de obra por haber autorizado el evento sin las pruebas de carga.
La anécdota ha quedado registrada como uno de los momentos más memorables del folclore político, recordando a los funcionarios que la física no perdona la improvisación en las obras públicas. Los habitantes del municipio, entre tanto, continúan usando el paso temporal entre risas, esperando que el nuevo puente de concreto sea lo suficientemente fuerte para aguantar la foto.