Jack Clark, cofundador de Anthropic, sostiene que el avance de la inteligencia artificial podría acelerar la investigación científica y crear nuevas industrias, aunque advierte sobre los riesgos si la regulación no avanza al mismo ritmo.
Jack Clark, cofundador de la empresa de inteligencia artificial Anthropic, afirmó que el rápido avance de esta tecnología podría transformar la economía durante los próximos años. Sus declaraciones se produjeron en Bangkok, durante las reuniones del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, donde la IA fue un tema central.
Clark planteó un escenario en el que el producto interno bruto estadounidense podría alcanzar 44 billones de dólares para 2030. La cifra representa una posibilidad condicionada a mejoras tecnológicas muy importantes, no una previsión económica consensuada ni un resultado garantizado por la industria o los organismos financieros.
Según el directivo, los sistemas de inteligencia artificial podrían acelerar la investigación científica y apoyar la resolución de problemas matemáticos, de ingeniería y biología. También podrían colaborar en el descubrimiento de medicamentos, mediante herramientas que ayuden a los investigadores a analizar grandes cantidades de información y probar nuevas hipótesis.
El potencial económico depende, sin embargo, de que surjan aplicaciones útiles y nuevas industrias. Clark señaló que un salto de productividad de esa magnitud requeriría innovación más allá de las herramientas actuales, por lo que todavía existen incertidumbres sobre el ritmo de adopción y sus beneficios reales.
El cofundador de Anthropic también advirtió que la tecnología podría desplazar algunos empleos, especialmente en áreas con tareas automatizables, como centros de atención y servicio al cliente. Al mismo tiempo, sostuvo que la IA puede complementar el trabajo de investigadores y profesionales en campos especializados.
Otro de sus mensajes se centró en la seguridad. Clark pidió establecer controles rigurosos para impedir el uso de la inteligencia artificial en investigación biológica peligrosa, ciberataques y otras actividades dañinas. Según dijo, el margen disponible para desarrollar salvaguardas se está reduciendo conforme los sistemas se vuelven más capaces.
Las declaraciones reflejan el debate que mantiene la industria entre el potencial de crecimiento y la necesidad de supervisión. La inteligencia artificial puede abrir oportunidades en ciencia y negocios, pero sus efectos económicos dependerán de la regulación, la capacitación laboral, la infraestructura disponible y la forma en que las organizaciones integren estas herramientas.